whatsappCompartir facebookCompartir twitterTwittear emailE-mail
copiarCopiar url
Share 15
Planeta en Verde
Campañas Enegizer 04 2024
Campañas Enegizer 04 2024
Campañas Enegizer 04 2024

Zooplancton: los diminutos héroes que enfrían el planeta

Investigadores descubren que el zooplancton del océano Antártico captura carbono a gran escala, protegiendo silenciosamente al planeta del cambio climático.

Zooplancton: los diminutos héroes que enfrían el planeta
zooplancton-carbono-clima-oceano-antartico

En las profundidades del océano Antártico, lejos del radar de la mayoría de las conversaciones sobre cambio climático, un grupo de criaturas microscópicas lleva a cabo una misión esencial para la supervivencia del planeta. Se trata del zooplancton —organismos marinos del tamaño de un milímetro—, que según un nuevo estudio, captura y transporta cada año 65 millones de toneladas de carbono hacia las profundidades del mar. Esta hazaña invisible representa una contribución comparable a las emisiones anuales de 55 millones de coches, y reconfigura la forma en que entendemos la lucha natural contra el calentamiento global.

Entre estos pequeños pero cruciales animales se encuentran los copépodos, parientes lejanos de los cangrejos, cuya estrategia de supervivencia consiste en alimentarse intensamente durante la primavera para acumular grasa y luego migrar hasta 2,000 metros de profundidad, donde metabolizan esa reserva durante el invierno. Al hacerlo, mantienen el carbono alejado de la atmósfera durante décadas o incluso siglos.

 

 

 

Esta acción, conocida como bomba de migración vertical estacional, ha pasado desapercibida durante mucho tiempo. Pero las investigaciones recientes, lideradas por expertos de la Academia China de las Ciencias, el British Antarctic Survey y el Laboratorio Marino de Plymouth, destacan la importancia del zooplancton como pieza clave en el equilibrio climático global.

El océano ha absorbido cerca del 90% del exceso de calor generado por el ser humano desde la revolución industrial. De ese total, el 40% proviene del océano Antártico. Es un ecosistema que regula activamente la temperatura del planeta, y en ese equilibrio el zooplancton desempeña un papel central. No solo transforma el dióxido de carbono en grasa gracias a su alimentación con fitoplancton, sino que garantiza su almacenamiento a largo plazo en las zonas más profundas del océano.

A pesar de su contribución vital, estos organismos están en peligro. El aumento de la temperatura marina, la alteración de las capas oceánicas y la pesca industrial del krill —otro tipo de zooplancton fundamental— amenazan con romper este frágil ciclo natural. En 2020, se capturaron más de 450 mil toneladas de krill en aguas antárticas, según datos de la ONU. Aunque esta práctica está permitida, expertos y ambientalistas advierten sobre su impacto, como se muestra en el documental Océano de David Attenborough.

Las nuevas observaciones obligan a incluir este fenómeno en los modelos climáticos que usamos para proyectar el futuro del planeta. También invitan a mirar con otros ojos a los sistemas naturales que funcionan sin intervención humana, pero que nos benefician a todos. En un contexto de crisis ambiental, reconocer y proteger a estos pequeños actores es una forma de garantizar un planeta habitable para las próximas generaciones.