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Planeta en Verde
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Cinco productos de uso diario que aceleran la contaminación plástica

Desde sachets hasta toallas húmedas, estos objetos comunes generan impactos graves en el medio ambiente y el reciclaje global.

Cinco productos de uso diario que aceleran la contaminación plástica
Cinco productos de uso diario que aceleran la contaminación plástica

La contaminación por plástico continúa siendo una de las principales amenazas ambientales a nivel global. Un análisis reciente identifica cinco productos cotidianos que generan efectos prolongados y graves sobre el medio ambiente.

Sachets de plástico, utilizados en alimentos y cosméticos, son difíciles de reciclar por estar compuestos de varias capas de plástico y metal. Su destino suele ser vertederos saturados que liberan residuos al ambiente, bloquean desagües e incluso terminan como microplásticos en suelos y cursos de agua. Algunas personas los queman, exponiéndose a químicos que contaminan la comida y el aire.

La ropa de poliéster es otra fuente significativa de contaminación. Entre 60 % y 70 % de los textiles globales se fabrican con fibras sintéticas, como el poliéster. La marca Shein, por ejemplo, produce cuatro quintas partes de su ropa con derivados de combustibles fósiles, según la Fundación Changing Markets. Solo 1 % de estas fibras se recicla, mientras el resto termina en vertederos ilegales en países como Ghana y Kenia.

 

Las botellas plásticas de bebida se encuentran constantemente entre los principales residuos recolectados por la organización Ocean Conservancy (ICC). Desde que se sustituyeron las botellas de vidrio retornables en 1980, la contaminación derivada de estos envases no ha dejado de aumentar. Coca-Cola, la principal marca de gaseosas, representa 11 % de los desechos plásticos de marcas a nivel mundial, de acuerdo con un estudio basado en 1.576 auditorías en 84 países.

Los cartones de comida y bebida, como los de leche y salsas, parecen ser alternativas más sostenibles, pero su reciclaje es complejo. La mayoría son producidos por Tetra Pak y combinan cartón, plástico y metal en capas finas, lo que limita su reciclaje al 25 %. Investigaciones, como la realizada por The Guardian en Vietnam, revelan que estos envases terminan contaminando playas o siendo incinerados debido a sistemas de reciclaje insuficientes.

 

Asimismo, las toallas húmedas representan un problema oculto en términos de contaminación. En Reino Unido se desechan 11 billones al año; muchas contienen poliéster que no se desintegra al ser arrojadas al inodoro, provocando obstrucciones severas como el bloqueo de 35 toneladas en Londres en 2023. La Sociedad de Conservación Marina retiró 21.000 de estas toallas de playas locales y de las Islas Channel ese mismo año.

La ciudadanía puede reducir el impacto ambiental evitando el uso de estos productos cuando sea posible y presionando a las autoridades para implementar un Tratado Global sobre Plásticos que limite de manera efectiva la contaminación y proteja los ecosistemas.