
Así logró China frenar la desertificación con una simple técnica
Un método de restauración aplicado durante casi cinco décadas ha reducido la desertificación y transformado millones de hectáreas en el norte de China.
Durante casi 50 años, China ha desarrollado uno de los mayores proyectos de restauración ambiental del mundo para combatir la desertificación. La iniciativa, conocida como el Programa de Bosques Protectores de las Tres Regiones del Norte o la Gran Muralla Verde, ha logrado frenar el avance de las dunas mediante una técnica sencilla: colocar estructuras de paja en forma de cuadrícula sobre la arena para estabilizar el suelo y facilitar el crecimiento de la vegetación.
El sistema, popularmente llamado "tableros de ajedrez de paja", consiste en insertar pequeños palos en la arena para formar cuadros donde posteriormente se plantan árboles y arbustos con apoyo de sistemas de riego. Esta imagen se ha convertido en el símbolo de un proyecto que abarca casi la mitad del territorio chino y que busca recuperar ecosistemas degradados por la sequía, el sobrepastoreo y la agricultura intensiva.
Décadas de trabajo muestran resultados medibles
Los avances ya son visibles. Datos oficiales indican que las tierras afectadas por la desertificación alcanzaron su punto máximo en el año 2000 y, desde entonces, su extensión se ha reducido en más de 1.000 kilómetros cuadrados cada año. Además, los bosques establecidos por el programa cubren actualmente cerca de 500.000 kilómetros cuadrados.
Investigadores de la Academia China de Ciencias estiman que la superficie desertificada del país ha disminuido alrededor de un 10 % desde 2000, mientras que las zonas con desertificación severa o extrema se han reducido en más del 40 %. La cobertura forestal dentro del área del programa también creció de aproximadamente un 5 % en 1978 a un 14 % en 2022, resultado atribuido al trabajo constante de millones de personas, el respaldo gubernamental y, en algunos casos, al incremento de las precipitaciones.
El desafío ahora es conservar lo recuperado
Especialistas coinciden en que revertir la degradación del suelo es solo una parte del reto. Barron Joseph Orr, científico jefe de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, señaló que el éxito de este tipo de iniciativas depende de un compromiso político sostenido, además del monitoreo permanente, la disponibilidad de agua y el mantenimiento de la salud del suelo.
El proyecto también ha involucrado a las comunidades rurales. Se estima que más de 300 millones de trabajadores han participado en las labores de restauración, mientras organizaciones ambientales impulsan modelos que combinan la recuperación ecológica con oportunidades económicas para agricultores y pastores. Los expertos advierten que el siguiente gran desafío será garantizar que los ecosistemas restaurados puedan mantenerse a largo plazo sin depender de una intervención humana constante.










