
Megaproyectos en Quintana Roo encienden alertas por impacto ambiental en Selva Maya
Organizaciones ambientales alertan por riesgos ecológicos de megaproyectos turísticos en Cozumel y Mahahual.
Los megaproyectos turísticos impulsados por Royal Caribbean en la península de Yucatán enfrentan creciente oposición de organizaciones ambientales y comunidades locales debido a los posibles impactos ecológicos y sociales sobre la Selva Maya y el Sistema Arrecifal Mesoamericano. Las iniciativas Royal Beach Club, en Cozumel, y Perfect Day, en Mahahual, son señaladas como ejemplos de un modelo turístico intensivo que podría comprometer ecosistemas altamente vulnerables.
Diversos colectivos consideran que estos desarrollos priorizan el turismo masivo y el consumo acelerado sobre la conservación ambiental y el bienestar de las comunidades. Aunque los proyectos son promovidos como motores económicos para la región, especialistas advierten que su escala representa una presión desproporcionada para territorios con infraestructura limitada y ecosistemas sensibles.
Mahahual enfrentaría presión turística sin precedentes
Uno de los casos que más preocupa a organizaciones civiles es el proyecto Perfect Day, previsto para Mahahual, una comunidad costera con menos de tres mil habitantes. El desarrollo contempla la llegada de más de 21 mil turistas diarios, cifra que activistas consideran incompatible con la capacidad ambiental y urbana de la zona.
En paralelo, el proyecto Royal Beach Club profundizaría en Cozumel un modelo de turismo de cruceros que, según ambientalistas, ha generado desequilibrios sociales y ambientales durante los últimos años, mientras concentra beneficios económicos en grandes corporaciones.
Las organizaciones advierten que este tipo de turismo puede provocar sobreexplotación del agua, acumulación de residuos difíciles de procesar localmente y deterioro acelerado de playas, manglares y arrecifes. También alertan sobre amenazas para la fauna local, privatización del acceso al mar y desplazamiento de economías comunitarias tradicionales. La región donde se proyectan ambas obras forma parte de la Selva Maya, conectada con el Sistema Arrecifal Mesoamericano, considerado uno de los ecosistemas marinos más biodiversos y frágiles del planeta.
Greenpeace y colectivos logran frenos legales al proyecto
Greenpeace México y distintas agrupaciones civiles mantienen exigencias hacia la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales para impedir la aprobación de permisos ambientales que puedan poner en riesgo los ecosistemas y derechos territoriales de las comunidades.
Como parte de estas acciones, un Juzgado de Distrito en Quintana Roo ordenó la suspensión del Programa de Desarrollo Urbano de Mahahual tras un juicio de amparo promovido por organizaciones locales. La medida detiene temporalmente la modificación de usos de suelo en más de 107 hectáreas contempladas para la construcción del megaproyecto Perfect Day.
Además, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente realizó una inspección en el sitio y detectó obras presuntamente ilegales en una superficie superior a 17 mil metros cuadrados, motivo por el cual impuso la clausura temporal total de las actividades.
Los colectivos ambientalistas también insisten en la necesidad de consultar directamente a las comunidades locales para garantizar su derecho a decidir sobre el modelo de desarrollo que desean para su territorio.
Tras las recientes protestas ciudadanas contra el parque acuático de Royal Caribbean en Mahahual, la presidenta Claudia Sheinbaum instruyó a la Semarnat realizar una revisión exhaustiva del proyecto para garantizar la protección ambiental de la zona. “No debemos hacer nada que afecte a esa zona, que tiene un equilibrio ecológico muy importante, particularmente para los arrecifes”, declaró la mandataria durante una conferencia de prensa.
Sheinbaum aseguró que su administración no permitirá inversiones privadas que comprometan la biodiversidad regional y planteó incluso la posibilidad de trasladar el proyecto a otra zona de Quintana Roo con menor impacto ambiental.
La mandataria reiteró que la prioridad será preservar los arrecifes y el entorno natural de Mahahual, en medio de crecientes llamados ciudadanos para proteger uno de los ecosistemas más importantes del sureste mexicano.










