
Italia celebra un año decisivo para el vino con innovación, sostenibilidad y acuerdos internacionales
Eventos clave, reconocimientos históricos y avances regulatorios fortalecen la proyección del vino y los destilados italianos en el escenario global.
El sector vinícola italiano atraviesa un año marcado por hitos que consolidan su liderazgo internacional. Aniversarios emblemáticos, nuevas citas profesionales y acuerdos regulatorios se combinan para reforzar la innovación y la sostenibilidad en la industria del vino y los destilados del país.
El Alto Adige Wine Summit, celebrado en Bolzano los días 7 y 8 de septiembre, tuvo por primera vez un formato exclusivo para profesionales italianos. Organizado por el Consorcio Vinos Alto Adige, reunió a restauradores, sumilleres y responsables de vinotecas de todo el país. El evento incluyó catas de nuevas añadas, degustaciones verticales de vinos poco comunes, masterclass temáticas y espacios de intercambio. Con 98 bodegas participantes y 365 etiquetas, la cita mostró la diversidad vitivinícola de la región. Andreas Kofler, presidente del Consorcio, destacó la importancia de mantener un contacto directo con quienes difunden estos vinos al público.
El encuentro coincidió con el 50 aniversario de la DOC Alto Adige y con la reciente implementación de las Unidades Geográficas Adicionales, una herramienta que busca resaltar la identidad territorial y reforzar la competitividad del vino local en el mercado global.
En Cavriana (Mantua), la Villa Mirra será escenario el 25 y 26 de octubre de la tercera edición de Colline in Bolle, dedicada a los espumosos lombardos elaborados con el método clásico. El evento, impulsado por la Strada dei Vini e dei Sapori Mantovani y ONAV Lombardia en colaboración con el ayuntamiento, reunirá a unas 50 bodegas bajo denominaciones como Oltrepò Pavese DOCG, Garda DOC y Franciacorta DOCG. El programa prevé tres catas: una centrada en el Pinot Nero en Oltrepò Pavese, otra sobre rosados con fines solidarios para la investigación contra el cáncer femenino, y una comparativa entre Franciacorta y Oltrepò Pavese. Además, la AIRC contará con un espacio para recaudar fondos destinados a la investigación oncológica.
En el plano internacional, la grappa ha sido reconocida como la única bebida espirituosa italiana protegida en el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur. Este pacto, que incluye 344 indicaciones geográficas europeas, contempla una reducción arancelaria de hasta 35% para los destilados exportados a América Latina. Para Sebastiano Caffo, presidente del Consorzio Nazionale Grappa, esta protección resulta esencial para difundir el destilado en comunidades italoamericanas y preservar la tradición destiladora del país. Tanto el Consorzio como AssoDistil han subrayado que solo puede denominarse grappa al aguardiente producido con orujos italianos.
El 8 de septiembre, Villa Campolieto (Ercolano) acogió una conferencia nacional sobre viticultura a pie franco organizada por Identità Mediterranea, con la participación de instituciones como el Consejo Regional de Campania y la Universidad Federico II de Nápoles. El encuentro abordó el valor genético y ambiental de estos viñedos, su sostenibilidad social y económica, así como protocolos de protección. Gaetano Cataldo, fundador de la asociación, destacó la necesidad de sensibilizar al público y a las instituciones sobre este patrimonio vitícola.
En materia de innovación, la OIV autorizó recientemente el uso del ácido fumárico como acidificante en vinos. Este compuesto orgánico, ya utilizado en alimentación, permite reducir el pH con dosis mínimas y hasta ahora solo se aplicaba para controlar bacterias y frenar fermentaciones indeseadas. Aunque su origen no está directamente vinculado a la uva, existen métodos sostenibles de obtención mediante fermentación fúngica o procesos enzimáticos. Estudios recientes analizan cómo interactúa con distintas cepas de levaduras en la vinificación.
En Sicilia, el Cerasuolo di Vittoria celebra 20 años desde su reconocimiento como única DOCG regional. Elaborado con Nero d’Avola y Frappato en áreas de Ragusa, Catania y Caltanissetta, el vino se proyecta hacia el futuro con iniciativas de gestión hídrica inteligente y proyectos sostenibles impulsados por bodegas locales como Valle dell’Acate. La región también refuerza su apuesta enoturística con la apertura de una Enoteca Regional en un edificio histórico de Vittoria.
La sostenibilidad también gana terreno con el lanzamiento de Futuro Bio por parte de Demeter Italia, campaña respaldada por el Ministerio de Agricultura que promueve los valores de la agricultura biodinámica y orgánica. La iniciativa busca sensibilizar sobre los beneficios sociales, ambientales y de salud asociados al consumo responsable de alimentos producidos bajo criterios respetuosos con el entorno.
En Calabria, Bodegas Librandi presentó su informe de sostenibilidad 2024-2025, renovando por quinto año consecutivo la certificación Equalitas. La compañía ha desarrollado proyectos como Biopass para analizar la biodiversidad microbiana del suelo, implementado medidas de apoyo a polinizadores, instalado colmenas y promovido la transformación de subproductos vinícolas en energía y fertilizantes. Además, mantiene programas sociales enfocados en formación y equidad laboral.
Finalmente, la adopción del acuerdo UE-Mercosur por el Colegio de Comisarios europeos —pendiente de ratificación— augura un aumento en el comercio de vinos. Según el Observatorio UIV, Brasil ya es el mayor importador sudamericano, con compras por 190 millones de euros en 2024, un 41% más que hace cinco años. Portugal lidera las exportaciones, seguido de Francia e Italia, que espera beneficiarse de la reducción progresiva de aranceles.










