
La sostenibilidad es el pilar clave para mitigar los riesgos globales empresariales en 2026
El sector privado apuesta por integrar criterios sostenibles para fortalecer su resiliencia y competitividad ante un entorno marcado por la incertidumbre.
El tejido empresarial global encara 2026 en un contexto de elevada complejidad, condicionado por amenazas interrelacionadas que impactan en la estabilidad económica y social. El Informe de Riesgos Globales 2026 sitúa la integración de la sostenibilidad empresarial en el centro de la estrategia corporativa como un factor decisivo para reducir vulnerabilidades y asegurar el crecimiento a largo plazo frente a desafíos como el cambio climático, las tensiones geopolíticas o la disrupción tecnológica.
El análisis pone de manifiesto que las compañías operan en un escenario de riesgos sistémicos que trascienden fronteras y horizontes temporales. Desde crisis ambientales hasta fracturas sociales o conflictos geoeconómicos, el informe subraya la necesidad de revisar los modelos de negocio tradicionales. En este contexto, el Pacto Mundial de la ONU España destaca que la sostenibilidad ya no es un elemento accesorio, sino una palanca estratégica para innovar, reforzar la confianza de los grupos de interés y preservar la competitividad.
Un mapa de amenazas que marca la agenda corporativa
El estudio recoge una amplia participación del sector privado, que representa el 38 % de las respuestas a nivel global y más de un tercio en Europa. Esta elevada implicación empresarial permite trazar un diagnóstico preciso de las preocupaciones que dominan la toma de decisiones en las organizaciones.
En el corto plazo, las empresas identifican como principales focos de riesgo la confrontación geoeconómica, los desafíos tecnológicos y la polarización social, en consonancia con otras percepciones sociales. A más largo plazo, el peso de los factores ambientales se intensifica: los riesgos medioambientales ocupan tres de las cinco primeras posiciones, seguidos por retos tecnológicos y sociales, como el aumento de la desigualdad.
La visión desde España presenta particularidades. En el ámbito nacional, las compañías señalan como amenazas prioritarias la polarización social, la falta de talento y mano de obra cualificada, la fragilidad de los servicios públicos y de los sistemas de protección social, el endeudamiento y la escasez de oportunidades económicas, incluido el desempleo.
La sostenibilidad como eje de respuesta empresarial
Ante este panorama, el Pacto Mundial de la ONU España subraya que la sostenibilidad ofrece soluciones transversales y prácticas para hacer frente a los distintos riesgos que afectan a la actividad empresarial.
- Riesgos geopolíticos: Las tensiones comerciales, las sanciones y los posibles conflictos armados encabezan las preocupaciones a corto plazo. Estas dinámicas alteran las cadenas de suministro y elevan la incertidumbre. Para mitigarlas, se recomienda avanzar hacia prácticas comerciales responsables, diversificar mercados y fortalecer las cadenas de valor mediante alianzas público-privadas y marcos de cooperación internacional. Este planteamiento se refleja en el Informe de Progreso (COP) que elaboran anualmente las organizaciones adheridas al Pacto Mundial, centrado en gobernanza responsable y transparencia.
- Riesgos tecnológicos: La desinformación, las amenazas a la ciberseguridad y los impactos negativos de la inteligencia artificial se consolidan como factores de riesgo emergentes. En un entorno cada vez más digital, las brechas tecnológicas, la pérdida de empleo o el uso indebido de datos pueden afectar directamente a la continuidad del negocio. La adopción de tecnologías éticas, seguras e inclusivas, junto con el impulso de una IA responsable y la capacitación continua de las plantillas, se posicionan como respuestas clave. En este ámbito, el Pacto Mundial de la ONU Españapromueve iniciativas formativas como su curso sobre inteligencia artificial y sostenibilidad, con un enfoque teórico-práctico.
- Riesgos medioambientales: Los fenómenos climáticos extremos, la pérdida de biodiversidad, la escasez de recursos naturales y la contaminación suponen amenazas crecientes. Incendios, sequías o el deterioro de los ecosistemas pueden interrumpir operaciones y aumentar costes, mientras que una normativa ambiental más exigente acelera la transición hacia modelos productivos sostenibles. La descarbonización, la economía circular, el uso de energías renovables y la innovación sostenible permiten reducir impactos, mejorar la eficiencia y reforzar la posición competitiva. En esta línea, el Pacto Mundial invita a las empresas a participar en el Climate Ambition Accelerator, un programa formativo gratuito para definir objetivos climáticos basados en la ciencia.
- Riesgos sociales: La desigualdad, la polarización y el debilitamiento de los derechos humanos amenazan la cohesión social y la estabilidad de los mercados. La sostenibilidad social se perfila como una herramienta para abordar estos retos mediante políticas de igualdad de género, diversidad e inclusión, el respeto a los derechos humanos en la cadena de valor y la implantación del salario digno. Como apoyo, el Pacto Mundial de la ONU España ha puesto en marcha la Herramienta de Análisis del Salario Digno, orientada a garantizar condiciones de vida adecuadas para las personas trabajadoras y sus comunidades.
- Riesgos económicos: La posibilidad de recesión, la inflación y las tensiones financieras globales generan incertidumbre en el corto plazo. Frente a estos desafíos, la sostenibilidad económica pasa por promover relaciones inclusivas con los grupos de interés, fomentar la financiación sostenible y avanzar hacia condiciones comerciales más equitativas. En este ámbito, el Pacto Mundial ha publicado estudios como La financiación sostenible para pymes en España y Acelerando la innovación en las finanzas sostenibles.
Resiliencia y ventaja competitiva en un entorno volátil
Los riesgos que afronta el sector privado abarcan dimensiones sociales, tecnológicas, ambientales y económicas. Frente a este escenario, la sostenibilidad se consolida como una respuesta integral que permite no solo reducir impactos negativos, sino también fortalecer la resiliencia organizativa y mejorar la posición competitiva de las empresas en un contexto global cada vez más incierto, según destaca el Pacto Mundial de la ONU España.









