
Tatu Project impulsa proyectos sostenibles en Tanzania desde Mallorca
La ONG trabaja en salud, agua y empoderamiento femenino mediante safaris solidarios y colaboración local.
Tatu Project, la ONG mallorquina fundada en 2013, consolida su impacto en Tanzania a través de iniciativas enfocadas en salud, acceso a agua potable, protección ambiental y empoderamiento de la mujer. La organización opera cerca del Kilimanjaro con un modelo sostenible que busca la autonomía comunitaria para 2028.
El proyecto fue creado por Daniela y Jaume, residentes en Mallorca, junto a Albán, de origen canadiense. Según Borja Moreno, miembro de Tatu Project desplazado actualmente en Tanzania, «la idea es intervenir durante un tiempo limitado, acompañar a la comunidad y retirarnos cuando los programas funcionen de forma autónoma». El nombre de la ONG, “Tatu”, significa número tres en suajili, en homenaje a sus tres fundadores y a los valores que sostienen la organización.
Los programas de Tatu Project abarcan desde la salud y el acceso al agua hasta el cuidado del medio ambiente y la promoción de la mujer, con iniciativas como la joyería artesanal y la producción de compresas reutilizables, que generan ingresos locales y fortalecen la economía comunitaria.
Para financiar sus actividades, la ONG combina donaciones públicas y privadas, incluyendo colaboraciones con la UIB y empresas mallorquinas, con Tatu Adventures, un programa de safaris solidarios que promueve el turismo responsable y sostenible. «No es turismo convencional; son safaris responsables que cuidan tanto el entorno como la economía local», puntualiza Moreno.
El año pasado, se celebró la primera Aventura de Tatu, un safari solidario que reunió a doce participantes de entre 30 y 70 años, varios de ellos residentes en Mallorca, y permitió conocer directamente la labor de la ONG en las comunidades rurales cercanas al Kilimanjaro. «Vinieron cuatro jubilados de Mallorca», añade Moreno.
Durante el viaje, los participantes visitaron los poblados beneficiarios y recorrieron parques emblemáticos como Serengeti, Ngorongoro y Tarangire, observando de primera mano los resultados de los programas. Moreno subraya que «ver cómo la gente entiende el impacto real del proyecto después de conocer la comunidad es lo más valioso».










