
Musk plantea que el sur de Europa podría abastecer de energía solar a todo el continente
El empresario defiende grandes plantas fotovoltaicas en zonas despobladas y aviva el debate sobre la transición energética.
Elon Musk, fundador de Tesla y SpaceX, afirmó que la instalación de extensas plantas de energía solar en áreas con baja densidad de población —como algunas regiones de España o Sicilia— permitiría generar electricidad suficiente para cubrir toda la demanda de Europa.
El empresario argumentó que el planteamiento no es teórico, ya que China cuenta actualmente con infraestructuras solares capaces de producir hasta 540 gigavatios anuales, lo que demuestra la viabilidad técnica de proyectos de gran escala.
En este sentido, Musk sostuvo que una planta fotovoltaica que ocupe varios cientos de kilómetros cuadrados en territorios poco habitados del sur europeo podría abastecer al conjunto del continente.
Durante su intervención, también explicó que en Estados Unidos sería posible replicar este modelo ocupando áreas reducidas de estados como Utah, Nevada o Nuevo México.
«Obviamente no querríamos que todo estuviera en un solo lugar, pero se necesitaría un porcentaje muy pequeño del área de Estados Unidos para generar toda la electricidad que consume el país».
Críticas a las barreras comerciales en la energía solar
El empresario, que en el pasado fue considerado cercano al presidente estadounidense Donald Trump, atribuyó el lento avance de la energía solar en su país a los elevados aranceles que encarecen artificialmente esta tecnología.
Según Musk, estas barreras comerciales dificultan el despliegue masivo de instalaciones solares, una situación que contrasta con la política industrial aplicada por China.
«Tanto el equipo de SpaceX como el de Tesla, por separado, están trabajando para construir una capacidad de fabricación de energía solar de 100 gigavatios al año en Estados Unidos., lo que probablemente llevará unos tres años (…) Animaría a otros a hacer lo mismo. Obviamente no controlamos la política arancelaria de Estados Unidos, pero para otros países, China fabrica celdas solares a un costo predeciblemente bajo, y creo que valdrá la pena hacer energía solar a gran escala».
Estas declaraciones se produjeron durante una conversación con el presidente de BlackRock, Larry Fink, en el marco del Foro Económico Mundial de Davos.
En ese escenario, Musk reiteró que la tecnología necesaria para desplegar una infraestructura energética de este calibre ya está disponible y que el principal obstáculo es la falta de voluntad política.
Un futuro con más robots que personas
En otro momento de su intervención, el empresario anticipó un escenario en el que el número de robots superará al de seres humanos.
Musk defendió que esta transformación tecnológica contribuirá a mejorar la calidad de vida y anunció que, previsiblemente a finales del próximo año, comenzará la comercialización de robots humanoides diseñados para uso doméstico.
Estos dispositivos, aseguró, podrán desempeñar tareas de apoyo en el cuidado de personas mayores y dependientes, en un contexto marcado por el envejecimiento poblacional.
«Todo el mundo querrá tener uno, para cuidar a las mascotas o a los ancianos, ¿quién no querría algo así?», afirmó, al tiempo que calificó el momento actual como «el más interesante de la historia de la Humanidad».
En relación con el envejecimiento, Musk señaló que nunca ha sido uno de sus objetivos prioritarios revertirlo.
No obstante, expresó su convicción de que en el futuro será posible ralentizar el deterioro físico del cuerpo humano, aunque advirtió de los riesgos sociales de una longevidad extrema.
Rechazo del Gobierno español a la propuesta
Las declaraciones de Musk encontraron respuesta en el Gobierno español a través de la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen.
«Me parece una extravagancia total. Creo que estamos en un contexto en el que España sabe claramente qué tiene que hacer cuando hablamos de transición ecológica».
Aagesen defendió que España aplica desde hace años una estrategia coherente en materia de transición energética. Según la ministra, el país cuenta con recursos naturales, capacidad industrial y una hoja de ruta clara centrada en la sostenibilidad y el interés general. Asimismo, recalcó que esta política se aleja «de cualquier interés particular». La vicepresidenta celebró además los datos publicados sobre la generación eléctrica en la Unión Europea en 2025, cuando por primera vez la producción solar y eólica superó a la procedente de combustibles fósiles.
«Es una tendencia, una apuesta clara por la Agenda Verde. Tenemos que seguir apostando por ella, porque nos da autonomía estratégica y seguridad en un contexto geopolítico muy complicado». «No hablamos solo de una agenda climática, sino que hablamos de una agenda de prosperidad, de desarrollo económico, de autonomía, y de seguridad».










