
Cambio climático: cómo las MiPyMEs pueden prepararse para reducir riesgos
Las MiPyMEs enfrentan interrupciones por fenómenos climáticos. Prepararse puede ayudar a reducir pérdidas y mantener la operación.
Los efectos del cambio climático ya representan un desafío para las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs), especialmente cuando fenómenos como la escasez de agua interrumpen actividades esenciales. En 2024, una crisis hídrica en Ciudad de México obligó a diversos negocios a destinar recursos adicionales para conseguir agua y mantener sus operaciones.
Los riesgos climáticos también son riesgos empresariales
Restaurantes, lavanderías, autolavados y otros establecimientos tuvieron que reducir servicios o detener temporalmente sus actividades ante las dificultades para acceder al recurso. El episodio mostró que una interrupción ambiental puede convertirse rápidamente en un problema de costos, productividad y continuidad operativa.
Ante este escenario, un grupo de investigadores del Tecnológico de Monterrey y el Instituto Politécnico Nacional (IPN) desarrolló EcoEmprende, un proyecto orientado a fortalecer las capacidades de sostenibilidad y resiliencia de las MiPyMEs mediante una plataforma digital y un programa de formación.
La propuesta parte de una idea clave para los emprendedores: no existe una única respuesta para todos los negocios frente a los efectos del clima. Cada empresa necesita reconocer las amenazas que pueden afectar su actividad, analizar sus consecuencias y plantear alternativas de acuerdo con sus recursos y características.
De identificar el problema a diseñar soluciones
El programa de formación tiene una duración aproximada de 10 horas y está diseñado para que propietarios, emprendedores y trabajadores puedan avanzar de manera autónoma. Sus contenidos utilizan herramientas de microaprendizaje y actividades que permiten aplicar lo aprendido a situaciones relacionadas con el entorno empresarial.
La metodología se divide en cinco etapas. Primero se identifica un desafío asociado al cambio climático; después se investigan sus causas y consecuencias. Posteriormente se plantean alternativas, se comparten las propuestas para recibir retroalimentación y finalmente se desarrolla un pitch para presentar la solución. El modelo también busca desarrollar competencias empresariales como liderazgo, innovación, sostenibilidad, conciencia social y autorregulación. Para evaluar sus resultados, los responsables aplicaron instrumentos antes y después de la capacitación y detectaron mejoras estadísticamente significativas en varias de estas competencias.
Más de mil emprendedores capacitados
El proyecto tenía como meta inicial capacitar a mil emprendedores, pero terminó con 1,257 certificados emitidos. Cerca de 68 % de los participantes procedían de la Zona Metropolitana del Valle de México, aunque también hubo usuarios de otros estados y de países como Honduras.
La iniciativa alcanzó un Nivel de Madurez Tecnológica (TRL) 7 y actualmente mantiene disponible la plataforma. Además, las interacciones entre participantes dieron origen a la Red EcoEmprende, una comunidad enfocada en compartir experiencias, problemas, buenas prácticas y posibles soluciones relacionadas con la sostenibilidad.
Para los emprendedores, este tipo de iniciativas plantea una lección que va más allá de la capacitación: anticipar los riesgos ambientales puede ser parte de la estrategia de continuidad de un negocio. Identificar dependencias críticas, evaluar escenarios y diseñar alternativas puede ayudar a que una MiPyME responda con mayor rapidez cuando una emergencia afecta sus operaciones.










