
Este empaque de algas busca reemplazar al plástico
Una pipeta de algas de Notpla permite dosificar aceite de oliva sin recurrir a envases plásticos de un solo uso.
La búsqueda de alternativas al plástico de un solo uso está llevando a las empresas a replantear incluso los formatos más pequeños de consumo. Un ejemplo es Notpla Pipette, una solución desarrollada por la compañía británica Notpla para contener porciones individuales de aceite y sustituir los tradicionales envases plásticos. La pipeta está fabricada con materiales derivados de algas y está diseñada para degradarse de forma natural después de su uso.
Una pipeta fabricada con algas
Notpla explica que su material utiliza algas como alternativa a los insumos derivados de combustibles fósiles. En el caso de la pipeta para aceite, el formato contiene 10 mililitros y permite controlar la cantidad mediante un mecanismo sencillo de presión. La compañía asegura que el producto es biodegradable, compostable en casa y libre de plástico convencional.
La propuesta adquiere relevancia por el tipo de residuo que busca sustituir. Los envases individuales son prácticos para restaurantes, alimentos para llevar y productos de consumo por porción, pero su reducido tamaño dificulta su recuperación y reciclaje. Notpla señala que su solución puede desaparecer naturalmente, mientras que su tecnología de empaques de algas ha sido desarrollada precisamente para regresar al entorno sin dejar residuos persistentes.
El aceite que acompaña al nuevo empaque
La innovación se complementó con una alianza con Oleaphen, productor de aceite de oliva extra virgen de alta concentración de polifenoles. Cuando Notpla presentó la colaboración, señaló que el aceite contenía hasta 30 veces más polifenoles que un aceite de oliva convencional. La compañía Oleaphen actualmente reporta para su cosecha de 2025 una concentración de 2,236 miligramos de polifenoles por kilogramo, aunque estas cifras corresponden a su producción más reciente y no deben confundirse con el dato difundido al presentar la colaboración.
El aceite procede de olivares en Chipre manejados bajo prácticas que Oleaphen describe como agricultura regenerativa y permacultura. La empresa afirma que evita el uso de pesticidas y trabaja con prácticas orientadas a la biodiversidad y la salud del suelo. También sostiene que sus métodos permiten secuestrar 16 kilogramos de CO₂ por cada litro de aceite producido. Esta última cifra corresponde a una declaración de la propia compañía, por lo que debe entenderse como un dato reportado por el productor y no como una certificación independiente.
Cuando el producto y el empaque forman parte de la misma estrategia
El interés de Notpla Pipette está en que la innovación no se concentra únicamente en el contenido. El proyecto combina un alimento producido mediante prácticas agrícolas regenerativas con un sistema de dosificación que busca eliminar el plástico del envase. En lugar de resolver solamente el problema del producto o solamente el del empaque, ambas empresas plantean una solución que interviene en diferentes etapas de la cadena de consumo.
Este tipo de desarrollos muestra hacia dónde puede avanzar la innovación en empaque sostenible: materiales que no solo reduzcan el uso de plástico, sino que también consideren qué ocurre con ellos después de cumplir su función. Notpla ya comercializa diferentes soluciones fabricadas a partir de algas y reporta que sus materiales para envases han logrado reducciones de hasta 79% en emisiones incorporadas de CO₂ equivalente frente a alternativas de polipropileno, según una evaluación de ciclo de vida revisada por terceros.
La Notpla Pipette plantea así una idea sencilla pero relevante para la industria: si un producto se consume en segundos, su envase no debería permanecer durante décadas como residuo. El reto para este tipo de soluciones será demostrar que pueden escalar, competir económicamente con los formatos convencionales y mantener sus ventajas ambientales cuando se producen y distribuyen a gran escala.










