
Sargazo en México alcanza niveles récord y amenaza ecosistemas costeros
El sargazo en Quintana Roo registra niveles inéditos en 2026, con impactos en playas, arrecifes, fauna marina y actividad turística.
El sargazo en Quintana Roo alcanzó en 2026 niveles que superan ampliamente los registros de años anteriores y se convirtió en uno de los principales desafíos ambientales para las costas del Caribe mexicano. Datos presentados por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) estiman que alrededor de 90 mil 538 toneladas de sargazo al día circulan por la región.
La titular de Semarnat, Alicia Bárcena Ibarra, explicó que el promedio histórico ronda las 40 mil toneladas diarias en el Caribe mexicano. De esa cantidad, cerca del 10% suele llegar a las costas de Quintana Roo, aunque durante los periodos de mayor presencia pueden acumularse aproximadamente 9 mil 54 toneladas cada día. La cifra registrada en 2026 representa un aumento considerable frente al año pasado: el volumen estimado es cuatro veces superior al de 2025 y equivale a 27 veces el promedio histórico, de acuerdo con los datos expuestos por la dependencia.
El fenómeno comenzó a adquirir una dimensión diferente a partir de 2011, cuando se detectó una proliferación extraordinaria de esta alga. La investigadora Rosa Elisa Rodríguez Martínez, de la UNAM, explicó que su distribución se amplió desde el Mar de los Sargazos hacia el Caribe, el Golfo de México y otras zonas costeras.
Esta expansión dio lugar al denominado Gran Cinturón de Sargazo del Atlántico, una extensa zona que se prolonga desde África occidental hasta el Golfo de México. Las observaciones satelitales de la Universidad del Sur de Florida estiman que su biomasa aumentó de unos 63 millones de toneladas en 2018 a 214 millones en 2025. Aunque entre abril y julio de 2026 la cantidad total en el Atlántico se mantuvo en niveles similares a los del año anterior, el Caribe occidental registró un crecimiento marcado. En abril, por ejemplo, pasó de cerca de un millón de toneladas en 2025 a cuatro millones este año.
¿Por qué llega tanto sargazo?
La cantidad que alcanza las playas depende de una combinación de factores naturales. Corrientes marinas, patrones de viento, tormentas, huracanes y frentes fríos pueden modificar el desplazamiento del alga y determinar dónde termina acumulándose.
El cambio climático también puede contribuir a generar condiciones favorables para su crecimiento y transporte, aunque los especialistas señalan que todavía no existe una explicación definitiva para las variaciones extremas entre temporadas. A ello se suma una mayor disponibilidad de nutrientes, especialmente nitratos y fosfatos, que favorece la reproducción del sargazo.
Los impactos de los arribazones van más allá de la apariencia de las playas. Cuando grandes cantidades de alga se acumulan y comienzan a descomponerse, disminuye el oxígeno disponible en el agua, lo que puede afectar a peces, pastos marinos, tortugas, arrecifes, manglares y bahías.
También afecta al turismo y la salud
En Puerto Morelos se ha reportado la muerte de miles de peces asociada con la reducción de oxígeno provocada por la descomposición de grandes cantidades de sargazo. El fenómeno también genera consecuencias económicas para destinos turísticos como Tulum y Playa del Carmen, donde hoteles, restaurantes y otros negocios pueden resentir una menor afluencia de visitantes.
La descomposición del alga también puede liberar gases capaces de provocar dolor de cabeza, irritación de ojos, nariz y garganta, náuseas y mareos. Además, el sargazo puede contener sustancias como arsénico, cadmio y plomo, cuya presencia plantea preocupaciones ambientales y sobre su posible incorporación a las cadenas alimenticias. Ante este escenario, la Secretaría de Marina reforzó las labores de recolección en aguas abiertas, aguas someras y playas. La estrategia también contempla establecer mecanismos para aprovechar industrialmente el sargazo o confinarlo de manera adecuada.
Marina amplía la respuesta
La Secretaría de Marina cuenta actualmente con dos buques sargaceros, 11 sargaceras costeras, embarcaciones anfibias, vehículos y personal especializado. El objetivo es aumentar la capacidad para atender los arribos masivos y reducir sus efectos sobre las costas.
El programa contempla una inversión superior a 2 mil millones de pesos en dos etapas. La primera considera 768.7 millones de pesos para alcanzar una capacidad de recolección de hasta mil 870 toneladas diarias, además de adquirir dos remolcadores y seis sargaceras costeras.
También se prevé instalar 50 kilómetros de barreras de contención en zonas como Playa del Carmen, Cancún, Tulum, Puerto Morelos y Mahahual. Las medidas buscan responder a un fenómeno cuya magnitud en 2026 evidencia la creciente presión sobre los ecosistemas costeros del Caribe mexicano.










